Cuando te metes en esto, no hay marcha atrás, y el problema es que no tienes ni idea de dónde te estás metiendo. No piensas que vayas a tener tal desbordamiento y que sean tantas las cosas que hay que decidir y hacer: buscar un dominio de Internet libre…todo un reto a no ser que tu marca se llame algo como “cafeconlecheymediademantequilla.com”…me gusta este nombre 😉 ; hacer la web…tardamos sólo dos meses en decidir la apariencia, colores, tipo de letra, páginas que tendrá, menú principal, newsletter?…, y después hacerla claro; decidir las políticas de empresa, del tipo ¿admitimos cambios? O gastos de envío, ¿los asumimos a partir de un precio?, o vendemos a España, a Europa…?; decidir cómo se presentan las piezas, ¿cajas o bolsas? Aquí lo tuvimos más claro aunque no nos poníamos de acuerdo en los colores de las bolsas y del logo…al final ganó la artista 😉 ; diseñar las tarjetas de visita, buscar una empresa de mensajería…

Bolsas OMI

Lo peor, el curso acelerado en todas las redes sociales: Facebook, Instagram, Twitter, Google+, Pinterest…una locura!  Y el mundo Google, pesadilla de cualquier empresa que empieza, el famoso y odioso SEO –es el posicionamiento que Google te da cuando te muestra los resultados al hacer una búsqueda, por ejemplo si buscas marcas de bisutería, Google te mostrará El Corte Inglés o Tous de las primeras, que son las más conocidas, las que más pagan a Google…- o tener que ponerte al día de todas sus herramientas que si usas, te ayudarán en tu SEO…los de Google lo tienen todo pensado…

En fin, como veréis esto es una odisea y no nos aburrimos…hasta la semana que viene!

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